Pisa Esencial: La Torre Inclinada y el Complejo Monumental de Plaza de los Milagros

Pisa Esencial: Torre y Complejo Monumental juntos

Panoràmica

Pisa Esencial: ¡visita todos los monumentos con una sola reserva!
El servicio incluye la entrada a la Torre Inclinada de Pisa, la Catedral, el Baptisterio, el Camposanto Monumental, el Museo de las Sinopias y el Museo dell'Opera.

Reserva en línea tu visita a la Torre Inclinada de Pisa, uno de los monumentos símbolos de Italia en el mundo, parte de la hermosísima Plaza de los Milagros.

La Plaza de los Milagros de Pisa no es únicamente la Torre Inclinada, sino un único recorrido de expisición formado por la Torre y otros tres eduficios monumentales (la Catedral, el Baptisterio y el Camposanto Monumental) y su rico patrimonio escultórico y pictórico, y dos colecciones únicas al mundo: el Museo de las Sinopias y el Museo dell'Opera. Todos los edificios están íntimamente conectados entre ellos y nos narran una cultura milenaria de la que somos herederos, describen un único diseño, símbolo de la alegoría cristiana, del diálogo entre el cielo y la tierra, delinean un estilo, el que en la Pisa marinera se formó gracias al encuentro de pueblos, ideas y lenguajes diferentes. Te invitamos a descubrir la belleza de Plaza de los Milagros más allá de la Torre Inclinada.

LO QUE NECESITAS SABER ANTES DE RESERVAR

IMPORTANTE: Tras de haber completado con éxito una reservación, recibirás dos correos electrónicos: la copia de tu pedido (inmediatamente después de haberlo efectuado) y la confirmación (un día laboral después). Para poder recibir estas dos comunicaciones, por favor tenn cuidado al escribir tu dirección de correo electrónico y verifica que tu filtro anti-spam o antivirus no bloqueen los correos enviados desde nuestra dirección [email protected] Presta particular atención si utilizas AOL, Comcast o Sbcglobal.net. Te recordamos que los vouchers estarán disponibles, un día laboral después de tu pedido, en tu área dedicada.

ATENCIÓN: si el horario solicitado está al completo, será confirmado automaticamente el orario disponibile más cercano (cualquier horario en los horarios de apertura) en la misma fecha.

Política de cancelación

Una vez confirmada la visita, no es posible cancelarla ni modificarla.

¿Cómo llegar?

Tren

1) Desde la estación de ferrocarriles de Pisa Central

Autobús:
LAM ROSSA (frente la salida principal de la estación de ferrocarriles) hasta la parada en Vía Cammeo/Piazza Manin
N. 4 (enfrente a la salida principal de la estación de ferrocarriles) hasta la parada de Plaza del Arcibispado
N. 21 - nocturno (enfrente la salida principal de la estación de ferrocarriles) hasta la parada en Vía Cammeo/Piazza Manin
Taxi:
Es posible utilizar el servicio taxi frente a la salida principal de la Estación Central
A pie:
Saliendo de la entrada principal de la Estación, dirigirse a Plaza Vittorio Emanuele, ubicada frente a la misma, y, a partir de allí, pasar por Vía Crispi. Una vez en Vía Crispi, seguir todo recto hasta el Puente Solferino. Cruzar el puente, siguiendo siempre todo recto, tomar la calle Vía Roma hasta llegar a Plaza de los Milagros y la Torre. Tiempo: 25 minutos aproximadamente.

2) Desde la estación de ferrocarriles de Pisa San Rossore

A pie:
Salir a través del paso subterráneo de Plaza Fancelli. Seguir todo recto hasta llegar a Vía Andrea Pisano. Girar a la izquierda y seguir todo recto hasta llegar a Plaza de los Milagros y la Torre Tiempo:5 minutos aprox

Avión (desde el aeropuerto Internacional Galileo Galilei)

Autobús:
LAM ROSSA (enfrente a la salida del aeropuerto) hasta la parada en vía Cammeo/Piazza Manin
N. 21 - nocturno (enfrente a la salida del aeropuerto) hasta la parada en vía Cammeo/Piazza Manin
Taxi:
Es posible utilizar el servicio taxi frente a la salida principal del Aeropuerto.

En coche

1) De la salida del autopista Pisa Norte

Carretera estatal Aurelia para Pisa. En el cruce con el Parque de S. Rossore girar a la izquierda para Viale delle Cascine. Una vez recorrida Vía Contessa Matilde, se alcanza Largo Cocco Griffi y Plaza de los Milagros (15-20 minutos)

2) De la salida de la carretera "Fi-Pi-Li" - Pisa Centro

Saliendo por la "Aurelia", seguir hacia la Carretera estatal 1 Aurelia en dirección de Pisa. Una vez cruzado el río Arno por el puente sobre la Aurelia, girar hacia Lungarno Cosimo I° y, después, hacia Vía B. Pisano hasta llegar a Plaza de los Milagros (15-20 minutos)

Estacionamiento para turistas en Via Pietrasantina, cinco minutos andando deesde Plaza de los Milagros

ADVERTENCIAS IMPORTANTES PARA LA VISITA

A partir del 14 de septiembre del 2015, se llevarán a cabo controles de seguridad con detector de metales a la entrada de la Torre Inclinada de todos los visitantes. Los controles se llevarán a cabo en forma conjunta por el personal de seguridad del monumento y empleados de la policía / ejército italiano. Por este motivo, te invitamos a depositar todos los objetos metálicos en la casilla correspondiente en el guardarropa al que deberás presentarte antes de la visita.

La visita se lleva a cabo en grupos con acompañante que dará las indicaciones sobre el recorrido a seguir. El tiempo de la visita es de unos 30 minutos y no será posible conceder prórrogas.

Se recomienda la máxima puntualidad porque el tiempo a disposición del grupo es limitado y el inicio de la visita deberá hacerse imponderablemente a la hora indicada en el ticket de entrada.

Por motivos de seguridad, no está permitida la entrada a niños menores de 8 años (cumplidos o por cumplir en el año en curso). Los menores de 18 años deben estar acompañados por un adulto. Puede ser requerido mostrar un documento que demuestre la edad.



Está prohibido subir con bolsas y/o contenedores de cualquier tipo o forma los cuales deberán ser depositados en el punto de recogida. Está permitido el uso de máquinas fotográficas y cámaras de video.

Ayúdenos a salvaguardar las piedras de la torre de chicles y graffitis. Los eventuales abusos serán señalados y perseguidos por la autoridad competente.

La visita de la torre impone al visitante un considerable empeño físico que deberá ser subjetivamente evaluado teniendo en cuenta que la escalera helicoidal está compuesta por unos 251 peldaños, por lo tanto la visita está vivamente desaconsejada a personas con problemas cardíacos y en general a quien no goce de buena salud.

Está totalmente prohibido salir a los corredores externos de los varios niveles.

La salida al séptimo nivel (celda de las campanas) está permitida, pero conlleva la obligación de no asomarse a la balaustrada de protección y está absolutamente prohibido pasar por debajo de las campanas y golpearlas con cualquier objeto. El octavo nivel no es visitable al momento.

El acceso a la celda de las campanas no es un trayecto fácil ya que obliga a recorrer pasajes dificultosos y expuestos a la intemperie: por lo tanto se desaconseja la visita a personas con vértigo y se recomienda en todo caso la máxima cautela y el mayor orden posible.

CUIDADO: Atención a los peldaños: pavimentación resbaladiza.

Detalles del boleto

IMPORTANTE: ¡ATENCIÓN! El acceso a la Torre de Pisa NON SERÁ PERMITIDO a los clientes que se presenten si el BOLETO enviado por nosotros y emitido directamente por la OPERA DELLA PRIMAZIALE PISANA.



La visita es confirmada 45 días antes de la fecha, por lo que la reserva garantiza la inclusión en la lista de espera y el envío del boleto tan pronto como lo recibamos por parte de la organización de la Torre de Pisa. El cargo a tarjeta de crédito se realiza el día hábil siguiente a la solicitud.

ADVERTENCIA: La visita a la Catedral es gratuita con boleto. Cualquier boleto comprado incluye automáticamente el boleto gratuito y sin horario para la visita de la Catedral. El boleto gratuito para la visita de la sola Catedral es horario y disponible solamente en las taquillas del lugar.

La reservación debe ser hecha con una anticipación mínima de 1 día antes de la fecha de la visita.

Es posible reservar máximo 10 personas a la vez.

Por motivos se seguridad, la entrada a la Torre de Pisa es limitado a un número fijo de personas por cada turno.

Los Monumentos

Plaza de los Milagros

Con extraordinaria eficacia la expresión «Piazza dei Miracoli» (Plaza de los Milagros), creada por Gabriele D'Annunzio (1863-1938), sintetiza el estupor y la admiración que desde hace siglos siente quien, atravesando el recinto amurallado o desembocando oblicuamente desde via S. Maria, abraza en un sola mirada el blanco candor de los monumentos sobre el verde brillante de la alfombra de césped.

Sorprende también el singular aislamiento del conjunto: el gran espacio donde se elevan los edificios sagrados se encuentra a orillas del núcleo urbano, en la esquina noroccidental, en posición casi orgullosa y apartada respecto a los trajines cotidianos de la ciudad. Pero una atenta lectura histórica y la contribución de los descubrimientos arqueológicos recientes devuelven a la Catedral toda su centralidad, fundada sobre la original elección del sitio y conservada a través de los siglos como centro de la vida religiosa y civil de Pisa. Para percibirla, es necesario colocarse en la dimensión marítima que desde la época etrusca contribuyó al crecimiento de la ciudad. Está situada en una afortunada posición geográfica que la colocaba al centro de una red de trayectos marítimos, fluviales y terrestres, con un territorio interior capaz de ofrecer una amplia gama de productos no sólo agrícolas sino también madera y material lapídeo para construcciones, favoreciendo de tal modo la instalación de significativas estructuras manufactureras.

Un río hoy desaparecido - el Auser - tocaba entonces el área de la Plaza, fluyendo a lo largo del margen septentrional y doblando luego hacia el Sur para desembocar en el Arno; y en el Auser, a pocos cientos de metros de aquí, cerca de la actual estación de Pisa-San Rossore, había un puerto fluvial que funcionó durante un milenio, desde la edad etrusca a la romana tardía, devuelto a la luz tras un larguísimo olvido a finales del siglo XX. Es precisamente redescubriendo esta disposición más antigua, que la ubicación de la Catedral pierde su aparente marginalidad para asumir un significado nuevo y más completo: a la luz de las modalidades de la cristianización de Pisa, que estudios recientes indican proveniente del mar, el sitio adquiere, de hecho, una inédita centralidad - que hoy en día no se percibe - si se le relaciona con la cercana instalación portuaria fluvial que permaneció activa hasta el siglo V d.C.

Fue este el lugar elegido como sede de la Iglesia pisana desde sus orígenes, considerados anteriores a la paz constantiniana de año 313. Pero los más antiguos edificios sagrados fueron desmantelados con el paso del tiempo, y los monumentos que admiramos hoy se remontan a los siglos centrales de la Edad Media, cuando en el culmine del esplendor gracias a las victoriosas hazañas en el mar, Pisa afirmaba su supremacía en ámbito regional e internacional, llegando a reivindicar el papel de "nueva Roma". De tal orgullo y conciencia nació el proyecto de reconstruir, en las proximidades de una precedente catedral descubierta tras unas excavaciones arqueológicas, la nueva S. Maria. Fue fundada en 1064, año de la victoriosa hazaña anti-sarracena de Palermo, cuyo botín fue en parte invertido precisamente en su construcción. El «templo de mármol blanco como la nieve» - como lo definió el autor de la inscripción fúnebre de su arquitecto, Buschetto - representaba toda la comunidad civil y religiosa, y debía reflejar a los ojos del mundo fama y potencia En la fachada fueron colocados epígrafes que celebraban las principales hazañas marineras; en los laterales fueron colocadas partes provenientes de monumentos de edad romana para subrayar la grandeza de Pisa como la nueva Roma; el paramento fue ornamentado ricamente con elementos decorativos, entre los que destacan los losanges polícromos de derivación árabe. En la cima del tejado, por último, fue colocado el magnífico grifo de bronce de fabricación islámica ahora en el Museo dell'Opera, probablemente proveniente de España traído a Pisa con el botín de alguna expedición militar.

Frente a la Catedral, en eje con su fachada, fue construido el Baptisterio, fundado en el 1152 a partir de un proyecto de Diotisalvi. Un edificio que según los últimos estudios resulta impregnado de recuerdos del Santo Sepulcro de Jerusalén, proponiendo nuevamente el tema de las influencias y de las relaciones entre la arquitectura pisana y el Oriente. En la construcción del edificio, destinado a cobijar la pila con la cual los Pisanos entraban a formar parte del pueblo cristiano, participó unánimemente toda la ciudad: el cronista Bernardo Maragone narra que una de las ocho columnas provenientes de las islas de Elba y Cerdeña, colocadas en el interior en el 1163, fue elevada por los habitantes de la zona de Porta Aurea.

La planta circular del Baptisterio fue retomada en el 1173 por el anónimo proyectista del Campanario (Bonanno Pisano o Diotisalvi?). Obra inusual en su redondez que remite a las curvas de los cercanos ábsides de la Catedral, se parece a los otros edificios de la Plaza por el repetirse de columnas y arquito, Poco después de la fundación, el más célebre monumento ciudadano fue afligido por el "mal oscuro" que le ha dado fama mundial, manifestando los graves problemas estáticos resueltos tras más de ochocientos años de temor gracias a las obras de consolidación llevados a cabo en el último decenio del siglo que acaba de concluir.

Con la Torre Campanaria, el conjunto de la Catedral estaba completado; pero en el siglo XIII, mientras las obras proseguían y los edificios se enriquecían de magníficas obras de arte, dos nuevas construcciones definieron el espacio de la Plaza come la conocemos hoy, ambos creados por iniciativa del gran arzobispo de Pisa Federico Visconti. En la parte sur fue erigido el Hospital Nuevo, donado a la ciudad en el 1257 por el Papa Alessandro IV como signo de la reconciliación con la Sede apostólica tras una crisis durada más de un quindenio, donde recibían asistencia peregrinos, pobres y enfermos. Es el gran edificio que actualmente acoge al Museo delle Sinopie (Museo de los Almagres), en el cual nos encontramos. Enfrente del mismo empezó, en el 1277, la construcción de un nuevo cementerio donde concentrar las tumbas hasta entonces esparcidas alrededor de la Catedral. De este proyecto la realización del Camposanto, extraordinario claustro cuadrangular que, con su fachada marmórea, cierra a norte la Plaza de los Milagros. Concebido para la sepultura de los muertos así como para la instrucción de los vivos, invita a reflexionar sobre la vida terrena y eterna con el grandioso ciclo de frescos de los que se conservan los bocetos (almagres) en el Museo.

El Museo de la Opera

El Museo de la Opera del Duomo, inaugurado en el 1986 en el antiguo Seminario Vescovil, es un proyecto de museo iniciado hace muchos años para exponer y dar a conocer el desarrollo del arte pisano y en particular de la escultura medieval, nacida en la antigua cantera de la plaza, cuyas obras estaban hasta ese momento dispersas en varias sedes . Las más prestigiosas de las esculturas provenientes de los monumentos durante las restauraciones fueron llevadas con el en tiempo - en particular durante el siglo XIX – al Museo Cívico, posteriormente convertido en Museo Nacional de San Mateo; otras, reconocidas y estudiadas a inicios del siglo XX, estaban en los almacenes de la Opera después de las guerras; otras más, mezcladas con obras provenientes de otras partes de la ciudad, se hallaban en el Camposanto monumental, último residuo del singular museo organizado por Carlo Lasinio a principios del siglo XIX.

Tras un atento examen de cada pieza, se procedió a redefinir de las sedes de la exposición, destinando al nuevo museo todas las esculturas de las cuales se había acertado la el origen en los edificios de la plaza. Junto a ellas se encuentra el Tesoro del Duomo – plata y paramentos sagrados, códigos litúrgicos - y una sintética reseña de las decoraciones, mientras que una sección especial ha sido dedicada a las antigüedades egipcias, etruscas y romanas expuestas a inicios del siglo XIX en las galerías del Camposanto.

Creada como residencia de los canónicos del Duomo desde finales del siglo XII hasta inicios del XVII, el edificio está formado por dos cuerpos de fábrica rectangulares en ladrillos, dispuestos a forma de L que delimitan un claustro, aún visible no obstante las adaptaciones necesarias para la transformación en Seminario Diocesano, ordenada por el Obispo Carlo Antonio Dal Pozzo (1582-1607). A él se debe la actual fachada, la huella de Florencia, donde surgen los yesos perfilados en piedra serena, las ventanas y los dos portales simétricos. Una vez que se transfirió el seminario en el 1784, el palacio pasó a manos privadas; vendido al coleccionista de arte Giovanni Rosini, hospedó por un breve período la Academia Pisana de Bellas Artes, para luego volver al uso religioso en el 1887, cuando se convirtió en monasterio femenino: las modificaciones desnaturalizantes que siguieron fueron eliminadas durante la última restauración que inció después de que la Opera, en el 1979, adquirió el edificio para convertirlo en museo.

La Torre Inclinada

Más allá de su célebre inclinación, real desafío a las leyes de la estática, el campanario del Duomo es un particularísimo edificio y único en su género, sea por su alto valor histórico artístico de sus formas, sea por su peculiar ubicación en el contexto de aquella vasta y singular área conocida como ”Piazza dei Miracoli” . el edificio ocupa una posición separada del la Catedral, y surge entre la zona absidal y la parte sur oriental del crucero de esta última. Se trata de una colocación inusual – de norma, el campanario se eleva de hecho cerca de la fachada o a lo largo de un costado de las iglesias – aunque no sea la única, pues se vuelve a encontrar en algunos complejos pisanos y otros edificios italianos.

En este caso, ésta adquiere, de todos modos, un valor y una explicación inéditos con relación a la dislocación de las otras emergencias monumentales en el área de la "Piazza dei Miracoli".

Su elevada altura le confiere una función de fulcro visual: con su mole esbelta, el Campanario resultaba en realidad bien visible desde cada uno de los lados de la plaza, y, probablemente, también desde el río Arno, asumiendo de esta manera sea la función de conexión entre la ciudad y la plaza, ubicada en una zona descentralizada respecto al núcleo urbano, sea la función de faro, punto de referencia y centinela, y, en fin, símbolo del orgullo cívico y religioso de la comunidad ciudadana.

El edificio

El edificio actual, resultado de una larga obra constructiva y objeto en el transcurso de los siglos de innumerables campañas de restauraciones cuyo primer objetivo era el de limitar los peligros de derrumbe presumibles a causa de la evidente inclinación, está constituido por un cuerpo cilíndrico de muros, rodeado por pórticos con arcos y columnas que se apoyan sobre un tronco de base y están coronados por una celda de campanas. El cuerpo central de la estructura está compuesto por un cilindro hueco, recubierto por un paramento externo en bloques moldeados en piedra calcárea de San Giuliano blanco y gris, un paramento interno, en piedra "verrucana" trabajada y, entre éstas, una zona anular de ladrillos. En el interior de esta zona en ladrillos se encuentra realizada una escalera helicoidal que, con 293 escalones, monta hasta el sexto nivel, en donde el pozo interno se concluye gracias a una voluta con un ojo central para ceder el paso a la luz, permitiendo el acceso a la celda de campanas superior y, en los trechos intermedios inferiores, hacia los varios niveles. Los seis niveles colocados en el tronco básico, con éste y con la celda de campanas, subdividen a la torre en ocho segmentos, llamados órdenes. El inferior es animado por un giro de arcadas ciegas, impostadas sobre semi-columnas que incluyen bajo el arco a un compás de forma de losange taraceado con mármoles policromáticos, que incluye en el centro una rosa en relieve. El bloque de ladrillos es interrumpido por unas aperturas que se reflejan en estrechas ventanas monoforas y, hacia el Oeste, por una única puerta de acceso: una recámara rectangular con un arquitrabe que le hace de cornisa. Encima del arquitrabe, un arco falcado con arquivolta trabajada, descansa sobre dos capiteles en prosecución de las jambas, formando una hornacina que contiene el busto de una Virgen con el Niño de la época del trescientos. A los lados del portal, algunas decoraciones figuradas que representan animales y monstruosas figuras, y con una singular representación de barcos (¿el Puerto Pisano?), acompañan la epígrafe conmemorativa de la fundación del edificio.

La inclinación

El problema de la inclinación es el que más de todos, ha fascinado y despertado la curiosidad en el transcurso del tiempo, a los visitantes, apasionados de arte y estudiosos y que han dado fama por doquier a este monumento.

Todo ello en virtud del hecho de que aún hoy la inclinación del edificio pueda guardar dentro de sí numerosos misterios.

Por mucho tiempo los expertos han debatido, sobretodo en el siglo pasado, sobre la cuestión si dicha inclinación haya tenido relación con problemas estáticos surgidos del edificio durante su erección: en otras palabras, que si la inclinación de la torre pueda constituir un efecto deseado por su constructor o viceversa, fuese el fruto de un imprevisible o de un inevitable progresivo desgaste del terreno. En el curso de este último siglo, las mediciones cada vez más precisas del edificio y las averiguaciones realizadas con varios medios a través del subsuelo, junto con investigaciones históricas y de archivos, han permitido llegar a algunas certezas, aunque no definitivas. Parece a este punto cierto de que la torre fue inicialmente concebida como edificio recto y que su inclinación se inició a manifestar ya a partir de las fases iniciales de las obras. El hundimiento fue enseguida relacionado con las particulares características morfológicas del terreno en el que se apoyaba, compuesto por más de un estrato de material arcilloso y de depósito, atravesados, como a un metro de profundidad, por faldas acuíferas subterráneas. A dichas conclusiones se llega observando, además de la composición del terreno, gracias a las correcciones aportadas en cada uno de los niveles del edificio. Lo que parece cierto, basándonos en las raras noticias que poseemos, es que durante el transcurso de los siglos, la oscilación del edificio haya sido mínima, habiendo probablemente encontrado él mismo un equilibrio firme en el suelo. Dicha situación puede confirmarse gracias al detallado estudio de mediciones llevado a cabo en el 1817 por dos estudiosos ingleses: Cresy y Taylor. Algunos años más tarde, precisamente en 1838, tuvo lugar el verificarse de un evento que provocó una fuerte aceleración del movimiento oscilatorio del edificio, reanudando la necesidad de intervenciones de tutela. A esta fecha fue de hecho decidido, en base a las exigencias de origen histórico y estético, eliminar la base del campanario de la cumbre de tierra que la ocultaba desde hacía siglos. Dicha intervención, que dio como efecto el hacer perder a la torre el equilibrio adquirido, preveía también el desmantelamiento de los edificios y de las estructuras que surgían cerca de la construcción, y, sobretodo, el secado del agua estancada que perennemente rodeaba la entrada del edificio. Las siguientes mediciones, documentaron un incremento de pendencia de unos 20 centímetros: en los 267 años entre las mediciones de Giorgio Vasari de 1550 y los de los dos ingleses, en 1817, la inclinación había aumentado de solamente cinco centímetros. La aceleración del movimiento de pendencia duró algunos años después de las obras del 1838, para luego volver a decrecer en la medida de alrededor de un milímetro al año. En el transcurso del siglo XX, gracias al desarrollo de los conocimientos y de las instrumentaciones técnicas, conjuntamente con el interés de las autoridades gubernamentales de tutela, se han promovido estudios, investigaciones y hasta intervenciones extraordinarias.

Las medidas de la Torre

El monumento mide de altura 58,36 metros en el plano de los cimientos, y más de 55 fuera de la tierra. Su peso ha sido calculado en 14.453 toneladas, Su baricentro se halla a 22,6 metros por encima del plano de cimientos. Los cimientos tienen un diámetro externo de 19,58 metros; el agujero central es de 4,5 metros. El área del cimiento anular es de 285 metros cuadrados; la presión promedio sobre el terreno es de 497 kPa. La inclinación actual es de unos 55° o sea un 10%; el valor correspondiente a la excedencia de las cargas en el plano de los cimientos es de 2,3 metros.

Horario de apertura

Horarios de apertura:

  • Enero, febrero y marzo de 9:00 a 18:00
  • De abril a septiembre de 9:00 a 20:00
  • Octubre y del 25 de diciembre al 6 de enero de 9:00 a 19:00
  • Noviembre y diciembre de 9.00 a 18.00
  • Del 17 de junio al 31 de agosto abertura extraordinaria nocturna de la Torre hasta las 22:00; el 16 de junio cierra a las 16:30.
  • Torre Inclinada: el horario confirmado para la visita está indicado en el boleto
  • Complejo Monumental: puedes visitar los monumentos en cualquier horario durante los horarios de apertura de la fecha confirmada.
  • Comprando una entrada para cualquier monumento del completo está incluido un pass gratuito para visitar la Catedral, no sujeto a horario específico. La Catedral abre a las 10am para visitas.

La programación está sujeta a cambios y algunas áreas podrían ser cerradas en cualquier momento sin previo aviso por motivos de seguridad o motivos de orden público.

Los niños de 10 años o menos tienen entrada gratuita, acompañados por un adulto. Los niños mayores de 10 años necesitan boleto de entrada.

La entrada es gratuita para visitantes con discapacidads y por un cuidador, presentando certificado médico oficial que confirme la discapacidad.

Audio guía: App Pisa Miracles Guide

La App Pisa Miracles Guide presenta los monumentos de Plaza del Duomo, también conocidos como Plaza de los Milagros.
La App te propone dos formas de visita diferentes: uno más rápido (aproximadamente una hora) y uno más profundo que te llevará a visitar cada monumento y sus obras de arte específicas. Cada obra de arte (46 en total) tiene una descripción detallada con imágenes y una audio guía del texto mostrado.

La App Pisa Miracles Guide está disponible en italiano e inglés y tiene muchas características, como la lectura automática, reconocimiento visual y AR (realidad aumentada). Esta característica te permite visualizar directamente a través de la cámara del dispositivo el paisaje desde lo alto de la Torre Inclinada, enriquecida con los puntos de interés más importantes de la ciudad de Pisa.

La App proporciona muchas informaciones gratuitamente, incluyendo la Catedral de Santa Maria Assunta, el baptisterio de San Juan, el Camposanto Monumental, el Museo de las Sinopias y la famosa Torre de Pisa.

Es posible acceder a la guía completa a través de un código de activación, proporcionado junto con el boleto de entrada a los monumentos. La guía proporciona la descripción de las obras y cometario audio.
Con la Pisa Miracles Guide queremos ofrecerte una visita mucho más disfrutable e interesante.

CÓMO FUNCIONA:

- Encuadrar el código QR presente en el voucher para descargar la aplicación en tu smartphone o tablet
- En alternativa acceder a Google Play o Apple store y buscar la app Pisa Miracles Guide
- Instalar la App e iniciarla
- Permitir a la App el acceso a la tarjeta SD
- Elegir desde la página de inicio el botón "setting" para modificar el idioma, a través del menú en alto a la izquierda.
- Acceder a uno de los lugares o los recorridos a disposición: a este punto se presentará en pantalla un módulo para la activación del código.
- Presionar el botón "activa", encuadrar el código de barras presente en el voucher para acceder a los contenidos.
- Hacer clic en las voces de la lista e iniciar el recorrido de guía.

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